29 de octubre de 2014

Km 5 (parte XI)

Continuó sin recibir noticias de él y el tiempo transcurría sin que ella se animase a llamar.
El solo hecho de pensarlo le traía palpitaciones, las manos le sudaban, sentía que no le saldría la voz...
La otra estaba venciendo. Si continuaba con ese accionar y sin atreverse ni siquiera a hablar, así sería.
El marido de su madre logró que la entrevistaran de un laboratorio muy importante, y de un ingenio. No era lo que quería.
Su vida estaba al lado de él. Su casa podía alquilarla y así recibir una entrada con la cual sostener la vida en la montaña. Poco restaba del entusiasmo inicial de tener su primera casa sola.
¿Sería verdad lo que la otra le había dicho?
Por otra parte sus palabras habían repercutido y no se animaba a llamar tampoco a Sebastián. "Crecé, no lo manipules". Como si Sebas no desease lo mismo que ella. Que su papá volviese a Buenos Aires y pudiesen estar los tres de nuevo cerca.
En una de las entrevistas la tomaron y comenzó a trabajar en un importante Banco de Puerto Madero. Miraba el río. Miraba hacia su paisito. Cuánto amaba Uruguay. Hubiese solo trabajado ahí para seguirse deleitando con los amaneceres.
Un día se atrevió a llamar desde el banco. En realidad le pidió a una compañera, con la que se habían hecho muy compinches, que hiciese el llamado por ella, y hablase inventando cualquier excusa...
Ahí fue que supo que el teléfono estaba cortado.
Ya no había modo de contactarlo, ni de saber que pasaba en ese "km 5" que tantas angustias le deparó. La única opción, sería sí, cobrar coraje y llamarlo al número del hospital.
Tenía temor a la verdad...
A pesar de que se sintiese más de allá que de acá, volviendo supo que todo lo elucubrado era un gran delirio. ¡Se iba a convertir en una asesina! No lo había siquiera dudado. La hubiese matado con sus propias manos, y también había pensado ella misma en quitarse la vida.
Nada era normal. Tomando distancia lo corroboró. Debía sanarse también ella...
Se sintió atraída desde el primer día por alguien. Fue tan raro... Pero como siempre no era buena en estrategias. 
El contrato no se renovó. Ahí sí, ya casi queda sumergida en un nuevo pozo, sumado a que con Pablo tuvieron una hermosa historia que duró tan solo dos meses. Los tres hijos de él no la aceptaban, y eran su prioridad. 
Al menos había logrado estar con alguien que no fuese Claudio, y sintió un amor distinto pero muy especial. Sin embargo, también tocó perder. Y mucho costó el olvido.

3 comentarios:

Mª Jesús Muñoz dijo...

Rochis, cuánto sufre esta mujer...Qué complicada que hacemos la vida a veces...La mente nos mete en verdaderos laberintos y somos capaces de hacer lo que sea por conseguir lo que queremos...A veces es tan fácil como vivir y dejar vivir, respetar a los demás...Pero, llevamos en el alma el mal y el bien, el ángel y el demonio...Y así nos va...Mi gratitud y mi abrazo por tus posts y tu cercanía.
M.Jesús

TORO SALVAJE dijo...

Es verdad, sufre mucho.
Quizás es que exige mucho.
Yo en eso soy muy espartano.
Exijo poco.
O nada.

Besos.

Palabras Perdidas dijo...

Comparto las opiniones anteriores. Ese tipo de sufrimiento solo lo valora quien ha pasado por él.
Al menos, como dice ella, ha sido capaz de liberarse de la abducción, aunque no haya salido bien. Es lo mas positivo que le ha ocurrido en mucho tiempo.
Besos

 
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