Sucedió una tarde cualquiera, de las muchas que transcurrieron en la casita verde. Corría el último año del milenio.
Poco recuerdo como nos cruzamos, pero el contacto con Isa empezó así: un día sin fecha.
Transcurrieron doce meses y con ellos una genuina amistad.
Juntas intercambiábamos paquetes de libros, postales, discos y vivíamos el cotidiano; ambas.
Así se inició la amistad que culminaría con un sorpresivo viaje. Nunca llegué a creer que se concretaría.
Abril, primavera en Europa, horas de espera en Amsterdam y destino final Paris.
Allí estabas, esperándonos. Mariela era mi compañera de viaje.
Eras tal cual te había imaginado, tímida, reservada...con tu pasión por el idioma español.
La primera tarde nos instalamos en un hotel frente a la Gare de l´Est y se hizo la ceremonia de entrega de regalos.
Me sorprendió saber que ella también no solo llevaba una libreta de viajes, sino un compilado de nuestras charlas convertido en libro, prolijamente encuadernado. El mío si bien era igual, no tenía los detalles que Isa sí supo elegir,: flores secas de su región, la Bourgogne, y una postal dedicada que oficiaba de prólogo de aquel año de emails.
Se trató de muchas cosas, de recorrer pueblos perdidos en las colinas francesas, de degustar quesos y vinos, de conocer sus flores y sus gatos; su familia, y de materializar por fin su cara y su voz.
Para ese entones no utilizábamos skype, ni mensajes de texto. Todo había sido una suma de emails con el fin común de practicar nuestras respectivas lenguas.
Recuerdo como si fuese ayer una esquina en Beaune, donde nos despedimos hasta siempre, augurando que en no menos de dos años nos veríamos.
Hubiese querido mostrarte mi país...
El tiempo transcurrió y hoy ya son catorce los años que nos separan, y se anuda el pecho y la garganta ante la infinitud del tiempo y la distancia, que pasó a ser mas larga y nos perdió.
Te recuerdo cada 10 de mayo. Cada vez que veo nuestros emails hechos libro en la biblioteca de casa, cada vez que pienso y razono cuántas veces tocó que una amistad surgiese así. A través de un monitor.
Tanto miedo tenías a la amistad. Básicamente a que un amigo no lo fuese de veras, y terminaste por ser vos la que puso la distancia sin motivo.
Y me traslado a aquellas callecitas de Nevers...
Nunca habías subido a la Tour Eiffel ni a l´Arc de Triomphe, como si me hubieses estado esperando para hacerlo. Era también la primera vez que comías un croque monsieur.
Tantas ganas tenías de conocer mi país. De que nuestro vínculo fuese para siempre...
Sin embargo, en algún momento dudaste, pero hoy finalmente he decido escribirte y saber de vos, y sorpresivamente me llega tu respuesta.
Chère Rossina, Quelle surprise, quel plaisir,
Je t'écris en français car la pratique de l'espagnol me manque un peu. Oui, je pense encore à toi mais ces dernières années ma vie a beaucoup changé et j'ai été très perturbée.Ma tante nous a quittés le 1er novembre 2013, elle avait perdu la tête depuis 2007 et ces années ont été très très pénibles.Maman a fait une hémorragie cérébrale en novembre 2010, elle est miraculée mais elle a de lourdes séquelles et est en maison de retraite médicalisée.Ce sont des moments très difficiles pour moi, j'ai du mal à réagir, à être présente vraiment. Je travaille mais je suis ailleurs,je souffre dans ma tête.
Pardon de te raconter tout cela, c'est triste.
Mon mail n'a pas changé et c'est avec plaisir que je te réponds. Il y a quelques mois j'avais reçu un email comme venant de toi, me demandant de l'argent (je n'avais pas répondu trouvant cela bizarre). C'était donc le hacker...Je garde le même amour pour l'espagnol, l'Argentine. Pour te dire, lors de la finale de la coupe du monde de foot, j'étais pour l'Argentine (même si je ne suis pas fan de foot du tout).
Voilà pour le moment, mais on va s'écrire régulièrement, c'est promis. Hace mucho tiempo...
Je t'embrasse très fort.
Isabelle desde Francia.