26 de septiembre de 2010

Al maestro...



Buenos Aires también espera,

sus calles casi ausentes de pasado,

ese ayer que no conservamos...

Me interno en lo que nos dejas ver,

intento quererte, querernos,

en lo que vuelve a ser,

en huellas de vos,

de él,

que lo caminó sin pausa.

Parte de vos y no,

parte de ellos.

De ellos que también somos nosotros,

tan iguales y un poco distintos...

Estremece el alma que sus últimas palabras

hoy sean letras.

Me urgen los geranios, los nardos,

la charla con los que fueron tuyos,

fuiste de ellos,

sos nuestro.

El hombre que miraba su país desde el exilio

Intacto, eterno,

será tu discurso,

vívido, genuino, puro, transparente.

Así permaneces en el recuerdo...

Imagino la desazón de los últimos tiempos

Tu Luz que ya no estaba,

caminar más solo,

menos contento,

ansioso del descanso eterno.

Vivo en nosotros,

por siempre maestro.

21 de septiembre de 2010

Seis meses frente al río

En el delgado marco de realidad ¿tiempo y espacio existen?. La imaginación gira creando nuevos patrones. Todo podía suceder, todo era posible y probable.
Seis meses frente al río. Era veintiuno, ciento ochenta días atrás. Los árboles cambiarían de color, se despojarían del pasado y el aire que quitó la asfixia, avecinaría los más impensados cambios. Noche de luna. El mismo lado del río después de tanto...
El fin de las horas llenas de segundos laberintícos e infinitos. Fue amor, sí fue amor...
Me zambullo en ese espacio sin tiempo donde el sueño se convirtió en vigilia, donde la utopía, fue escena vívida y sentida como jamás nunca...
La sal, un mar del este, flotar en un espacio sin tiempo. Pero el tiempo si existía y urgiría el abrazo, el encuentro.
En este hoy creo que mis líneas ya no llegan, como si no hubiese sido cierto, onírico, y no verdad. Me desintegro en ese abrazo infinito que revive el instante eterno, en la inmensidad azul de un mar ya lejano.
El brívido estremece. No estás.

11 de septiembre de 2010

De letras y encuentros...

Filba se trató de recordar que teníamos que dejar que hable el viento, hasta que ya no importe, porque la vida breve en mí solo genera querer adentrame en ese viaje al fin de la noche, y que no lleguen los adioses. Así parafráseabamos "una larga vida a Onetti", en Eterna Cadencia, con una tarde lluviosa que solo podía reunir a los más fanáticos, a los que morimos de amor por la otra orilla. De la mano de Ferro, Gamerro, Liscano. "Cuando ya no importe", es una etapa que aún no llegó, aún permanece el sentimiento genuino, y la esperanza de un futuro distinto. Porque no, no me conformo con tu "lo que pudo haber sido y no fue y aceptar lo que es hoy", sin siquiera luchar para que lo soñado sea, sin el mínimo ahinco para hacer girar nuevamente la rueda y construir, construirnos, seguir tejiendo historia...
Te pensé cuando ellos hablaban, cuando esgrimían que la aldea te mata en el barrio, y te ordenan "deja de contar historias y andá a bañarte". Si la familia allá son todos, quiero que sean también la mía, con una certitud inquebrantable. Ustedes critican, se critican, y yo los quiero cada día más. No necesito alejarme para volver a verlo, ni acercarme para no verlo, como les ocurre con Pocitos, por más que afirmen que en el paisito, no estás vivo hasta que no estás muerto...
Y casi por casualidad en la semana comienzo a desandar los caminos de los tres, los de Alejandro Ferreiro, Lissardi y Polleri, y me llevan aún más cerca de Mario. Ya no sólo ocupo las horas en su novela luminosa, y la ciudad sino que, "pide y se te concederá", logré tener conmigo "La máquina de pensar en Gladys", e indefectiblemente me retrotraigo a esa tarde en que hablándote de mi amor incondicional por sus letras, me hiciste saber que ese era tu preferido. Aún me parece escucharte...
La suma de encuentros casuales crecía, y el darme cuenta de cuanto se viene cosechando en el último tiempo. La sincronicidad se inició la noche de Gerardo y ella, a a que no veía desde los tiempos del colegio Lenguas Vivas, y esa infancia tan cercana. Nos ha pasado historia...
Un pasado no tan lejano me vuelve a acercar a vos, para desencadenar el fin. Dolió. Dolió no por vos sino por la suma de dolores. Una vez más dolió todo lo que pudo haber sido y no fue, cuando se vislumbraba un comienzo lleno de futuros que impensadamente sentenció el fin.
Los escritores por encargo y la mañana en Malba y la posibilidad de dedicar la vida a esta pasión. Una clase magistral de Luis Lopez Nieves que dió origen a "La tristeza", a la par de otros tantos que harían nacer la alegría. La consigna era no mencionarla...
El placer absoluto tuvo lugar la tarde del domingo. Después de aquella temprana madrugada, que intuyendo el fin, me impidió vivir el día desde su comienzo tal cual estaba planeado, y no navegar por el taller de poesía de Alfonso Berardinelli. Costó perdonarse. Una noche de escalofríos, de inesperada sorpresa y la melancolía por lo que ya no sería...
Un nuevo encuentro con su primer editor, descubrir a Pablo Casacuberta, recorriendo de su mano la invisibilidad. Exquisito e inolvidable evento que con la charla de amigos de Jorge Varlotta, marcaba el fin "hasta dentro de un año"...
Nuevamente me invade la necesidad de ser parte de ustedes, digan lo que digan y caiga quien caiga. Una certeza que no da lugar a la mínima vacilación.
Crecían los encuentros, los primeros encuentros, y los casuales...
Por primera vez mis ojos se detienen en la belleza de ese perímetro de la ciudad, esos confines que poco he transitado. Me prometo un pronto regreso; la cita tiene ya el lugar señalado.

31 de agosto de 2010

Horas de letras


Espacios sin tiempo. Tiempo de libertad, de volver a ver, de redescubrir la ciudad. Paréntesis. Presentes contínuos. Pasados que se regocijan al ser recordados. Y en mis manos por vez primera, un diario de 1925, letra por letra; horas y vida de otro tiempo...
Eran ciento once años. Un cine legendario hoy transformado en universo de letras. Charlas casuales-causales que me acercan a "un río" en San Isidro. Anécdotas, historias de vida. Una novela luminosa, y un lector común, se quedan conmigo.
Café con Onetti. "Everyhting and nothing" de la mano de Alicia. Maipú espera y cada vez deseo más internarme en esa huella. Sorpresivamente una biblioteca de Palermo dedica también su tarde. Tarde que me conduce a otra tarde de sábado donde llego a Hume.
El nominalismo que alcanza al escepticismo. Palabras generales que ordenan las propias. Un conocimiento imposible a través del lenguaje. Una rosa amarilla. Ruinas circulares. Finitud infinita. Un mago, el golem. La ilusión que se repite sin ser. Identidad individual al solslayo de una verdadera, única y colectiva. De alguien a nadie, la nada que disuelve todas las categorías. Aureliano y Juan de Panonia. La búsqueda del río inmortal de Ruffo, "Tu" en el oro de los tigres, como único tú, como único yo...
El paseante de Baudelaire. La tapia rosada que lleva a la experiencia de un inesperado acontecer, de una salida del tiempo con sucesión. El presente como único centro del tiempo. Cambios. Pasados ya idos. Futuros inciertos. Un cuarto propio que espera.
Tú

Un solo hombre ha nacido, un solo hombre ha muerto en la tierra. Afirmar lo contrario es mera estadística, es una adición imposible.

No menos imposible que sumar el olor de la lluvia y el sueño que anteanoche soñaste.

Ese hombre es Ulises, Abel, Caín, el primer hombre que ordenó las constelaciones, el hombre que erigió la primer pirámide, el hombre que escribió los hexagramas del Libro de los Cambios, el forjador que grabó runas en la espada de Hengist, el arquero Einar Tamberskelver, Luis de León, el librero que engendró a Samuel Johnson, el jardinero de Voltaire, Darwin en la proa del Beagle, un judío en la cámara letal, con el tiempo, tú y yo.

Un solo hombre ha muerto en Ilión, en el Metauro, en Hastings, en Austerlitz, en Trafalgar, en Gettysburg. Un solo hombre ha muerto en los hospitales, en barcos, en la ardua soledad, en la alcoba del hábito y del amor.

Un solo hombre ha mirado la vasta aurora.

Un solo hombre ha sentido en el paladar la frescura del agua, el sabor de las frutas y de la carne. Hablo del único, del uno, del que siempre está solo.
Hasta el domingo me encuentran por aquí. Se unirán nuevamente las dos orillas...

21 de agosto de 2010

Borges en mí...

Días de letras. Tiempos de perderme entre sus líneas y que invada tanto el placer, como la idea certera de no llegar jamás a consumar algo tan genuino, tan genial. Esa es la palabra, laberintos y espejos que convergen en la genialidad, desmedida, profética.

Maipú, su última calle. Me detiene una placa, la huella.
El tiempo sin tiempo me transporta y conduce en sus pasos. Descubro una vez más la individualidad a pesar de la búsqueda del colectivo. Huelo sus primeras ediciones. La emoción se instala, levito, y me pienso en el año 74 cuando ignoraba por completo que desde esa esquina que miraba mi plaza, la suya, mi padre y él eligieron los poemas que se presentarían aquella noche del San Martín. Vuelvo al hoy y reparo en la casualidad-causalidad que me condujo a aquel encuentro que bastó para saber que él también había estado ahí, inmerso en su propio laberinto, recitando las letras de su amigo, a aquellos atardeceres.
No dudo que 1964 estuviera entre sus obsesiones, poco sentido tendría si no, la que provoca en mí desde los seis años. Y la que en enero último, cobró razón nuevamente.
Te estabas yendo mientras mis ojos una vez más recorrían "la muerte ese otro mar, esa otra flecha que nos libra del sol de la luna y del amor"...
Elijo perderme en su Galería del Este, su otro hogar, el que albergaba la casa de letras que más amó. Y así llega el oro de los tigres más antiguos a mis manos, junto con otra historia universal de la infamia, y no me bifurca pero me detengo en los hombres y engranajes de Sábato, prometiéndome recorrer su tierra.
Necesitaba tenerlos conmigo, aunque lo lleve en la sangre. Busco pero no encuentro, nada ni nadie que lo iguale...
Me reconozco en Dublinesca y me zambullo en La ciudad nerviosa, Los hijos sin hijos y Los suicidios ejemplares de Vila Matas. Sigue creciendo todo Clarice en mis estantes, no se detiene, aunque aún no haya llegado el tiempo.
Se eriza la piel con El mito discretísimo del maestro Don Mario en la pluma de Hortensia Campanella. Estremece el alma el camino que emprenderé este lunes, descubrirme en ella, en Virginia, que llena los ojos de lágrimas. La que reconozco en El cuarto propio que toda mujer debe tener, si quiere ser letras...
Lo sueño por segunda vez en la vida. Le pregunto por qué, por qué razón no te reconoció, hermanito. Le pregunto si tu mamá de verdad se lo dijo...
Al instante, y sin la respuesta, él sos vos, y te llevo en mis brazos. Tenés alrededor de cinco años, atento esperás saber la respuesta...

7 de agosto de 2010

Veinticinco años...


Hace veinticinco años, tenía sólo catorce. Hace veintinco años vivía en la calle Lerma cuando aún no era "Palermo Queen". Sólo me reconciliaba con el barrio este poema, y extrañaba horrores mi casa de la calle Arenales 952. Sí, ya era borgeana, ya deliraba con 1964, adoraba el italiano, sin saber que marcaría mi vida, estaba enamorada de San Martín de los Andes, y andaba al compás de "Lernertres".
Era agosto, el 14 de octubre cumpliría quince años, y por mi "no escuela mixta", pedía amigos prestados para la fiesta respectiva. Hubiera preferido irme a Patagonia con mi nona a modo de regalo, pero finalmente el festejo tuvo lugar, con amigos de amigos, o sea, cuarenta perfectos desconocidos.
..."Cuando pasen los años y recuerde lo mejor de lo vivido, recordaré tu presencia junto a mí, en mis quince años"...
Lo celebramos con Silvana, que casi cósmicamente reaparece en mi vida después de veintitrés años, el último miércoles. Porque efectivamente siempre pero siempre estamos a menos de seis personas de Kevin Bacon...
La casualidad causalidad tuvo que ver con la directora de mi guardería de la iglesia del Socorro a la que concurrí sólo cuatro días. Recuerdo perfectamente que demoraban en ir a buscarme el tiempo que implicase la preparación de la comida del mediodía, con lo cual, con sólo tres añitos, le supliqué a mi madre comer para siempre salchichas. Se apiadaron de mí, y mi paso por la guardería duró menos de una semana calendario.
En Abril conocí a Amelita, gracias a Borges, Kafka y a esa Bienal de quince días, donde Buenos Aires y Praga se hermanaron. Ella dirigía aquel jardín de infantes, y por esas vueltas de la vida había también presenciado mi bautismo con el padre Mario Pantaleo -mediático evento- ya que "un cura de izquierda, con una sotana quemada por los puchos y llegando en ese fitito destartalado no podía bendecir a la criaturita en cuestión en tamaña iglesia de Suipacha y Juncal". El acontecimiento, medios periodísticos de por medio, finalmente sí tuvo lugar en la capilla lateral, y fueron sus manos ...
En Abril, el lunes diecinueve, todo aconteció a un ritmo vertiginoso y no por ello acelerado. Conocí gente impensada, inicié otros caminos, me dí cuenta que mi pasión por Borges superaba a la de sus más fieles biógrafos y estudiosos, y a partir de esa noche del diecinueve, en el Centro Cultural Recoleta, todo fue un antes y un después...
Si bien mi amor por el paisito anaranjado está tan arraigado en mí como mi propio nombre inventado, mi doble "ss" es el diminutivo de Rosa, además de una "y" en el segundo (detesto los segundos nombres), más mi apellido mal escrito que sólo mi padre entre cuatro hermanos llevaría, y que en setenta y dos años jamás cambió...
Tal vez ante la evidencia de un apellido artístico con el que todos nos conocían. Ignoraba además para ese entonces, que existía alguien, cinco años mayor, que en Luján llevaba una vida paralela. Que de haberlo conocido, harto probable, cuando cumplí quince años, no hubiese sido necesario pedir amigos prestados. Un hermano mayor los hubiera aportado lógicamente. Faltaban todavía catorce años para que gracias al secreto revelado por mi tío Antonio, Jorgito apareciese en mi vida, para demostrarme que un hermano podía ser eso que yo ya conocía, o todo lo contrario. Tampoco sabía que adoraba a Maicolito como yo, y que su pasión por la música era eso, pasión por la música, desde los nocheros a Shakira, desde Sabina a Cacho Castaña y Sergio Denis, hasta la mismísima marcha que inevitablemente hacía temblar "su Mateo" de Luján.
Desconocía también que tener un hermano como él te convertía automáticamente en el ser más afortunado del planeta tierra y los diez restantes. Alguien que te admiraba y respetaba por las coincidencias y los opuestos. Alguien que lloraba a la par o te hacía reaccionar en el momento justo. Compañero de ruta, te extraño. Sé que estás y tal vez más que nunca; hoy ya no a setenta kilómetros, sino adentro mío. Que aunque parezca que empecé a subir la cima mirando hacia arriba, no pararé hasta revolver todas las ruinas, y que no por eso dejaré de avanzar.
En Abril descubrí también que mi tierra está del otro lado del charco, cueste lo que cueste y caiga quien caiga. Que somos hermanos, tan iguales y un poco distintos, que no en vano tienen los mismos colores las dos banderas...
Sí, las tierras de Don Mario "país ya te armarás, pedazo por pedazo, tierra mi tierra, país verde y herido, comarquita de veras". Que no por nada vibro entre historias de Levrero, me encuentro entre las lineas de Idea y Delmira, y elijo que sus atardeceres pasen a ser los míos.
Hace veintinco años no me dejarían estar, sólo lograría convencer a mi madre de que en un recital nada grave ocurriría, ni sería despedazada para el robo de órganos (eso sólo pasa en afamados quirófanos), ni tampoco me regalarían una gaseosa mezclada con alucinógenos.
Sólo para el 31 de Agosto de ese mismo año, mi madre, Silvana, Paula y yo desmitificaríamos los mal vistos conciertos multitudinarios, acompañados por un par de nuestros padres, en legendario Luna de Alejandro y la presentación de "Todo a pumón". Hoy reaparece Silvana en mi vida, tan solo porque acompañando a Amelia a su casa, caí en la cuenta de que se trataba del mismo edificio de sus padres, pero no imaginaría que vecinos del mismo piso.
Ayer lo declararon ciudadano ilustre y le regalaron un doble mural en la esquina de Albarellos, en su barrio natal. Ayer necesitaba urgentemente dormir, sus papás, Lidia y Rafael, que desde hace sesenta y tres años comparten la vida, se encargaban de agradecer con lágrimas en los ojos por tanto amor incondicional, por tanta vida compartida. Por tanta fidelidad.
Pasaron veinticinco años. Esta noche vibrará el Luna Park a la par de tu música, de tu mensaje consciente, inquebrantable, y nada ambivalente, y entonces canto a modo de himno...

"Te seguiré estés donde estés", "Hacer el amor es, deshacer la luz, rehacer la historia abandonar la cruz, morder el deseo quitarse el disfraz, rasparse los dedos, dejando el alma en paz. Curiosa mañana por qué hay que pagar cara la alegría y barato el murmurar, cada sueño cada sueño en mi memoria, dame tiempo, dame la gloria, dejame a las cosas que andan mal, dura es la vida grande es el dolor para aquel que nunca probó el gusto del amor, dile que la amas, dícelo otra vez".
"Será tu amor invulnerable, el que me roba y huye sin hablar y en papelitos deja anotada, la fórmula de la felicidad. Será tu amor invulnerable, será que todo todo vuelve a andar, un Dios aparte, un mar de lava, será tu amor, o no será nada, la frontera del dolor acabo de cruzar ya no siento nada, será tu amor, serán tus alas, el fuego pide la sangre clama de verdad, será mi patria acariciada, será la dulce libertad, de ser esclavo y ser esclava, será tu amor o no será nada".
"Tirar los muros abajo poner de moda la libertad, no es ser comunista, ni amar el capital es sólo cuestión de verse otra vez amarse, tocarse y después, tirar los muros abajo, hacerlos mil pedazos, poner de moda la libertad",.
"Puedo no ser felíz lo que no admito es no intentar serlo, soy como un bebe de Hiroshima, como un Rolling Stone, puedo perder todo en un día por amor, bailo bailo hasta caer con mi sombra en la pared. Cuando no pueda más voy a salir de aquí para empezar de nuevo, no me voy a entregar, volver a entrar en el juego".
"Vendrá mi amor, tu dormirás, nadie más nadie sabrá, vendrá silbando un tango simplemente, todo está bien ya vas a ver, si tuviéramos alas, si pudiera, si pudiera volar, y salir escapar, llevarte hasta ese lugar. Vendrá tu amor, tu dormirás, nadie más nadie sabrá, vendrá silbando un tango simplemente. Juntos se elevarán y la patrulla los verá en el aire, llenos de luz rumbo al sol. Días de lluvia pasarán, alguien nos vendrá a buscar, todo está bien, ya vas a ver"...
"Te llevo clavado como una espina en mi costado, y quiero que sepas que esto está planeado por amor, un poco de amor, sólo un poco de amor, nada más. Puedo arrastrarme a tu puerta, puedo hacer que estés despierta las mil y una noches porque estoy, atado a un sentimiento, y vivo atado a un sentimiento de amor"...
..."Llega lava, nada queda, todo llega al mar, deja huella, sólo una estrella, llorando en la inmensidad"...
"Se escucha un crac, solo, en el medio de la noche. Después otro crac y otro, corazón que se rompe ¿Quién esta ahí? ¿Quién anda ahí? ¿Quién ahoga el sentimiento? Se prende un cartel que dice: "No va mas". Se apaga y todo vuelve a empezar. Vuelvo a escuchar, ¡Crac! Otro sueño que se fuga de la verdad justa y emancipada de los pueblos. Ahí viene el Rey de los desposeídos, espíritu audaz saluda, y se arroja al vacío, para nadar en la abundancia, hay que arrastrarse en el fango. ¿Qué puedo hacer yo sin tu amor? Divagar sin ton ni son en plena libertad. Qué puedo hacer yo sin tu amor. Se escucha un crac, solo, en el medio de la noche. Después otro crac, y otro, corazón que se rompe"…
"¿Represión para el poeta, libertad para el ladrón? Estoy tan bien que no me doy ni maldita cuenta de lo mal que estoy"
"Tan solo dime que me amas y dejaré de aullarle a la luna, entiendes mucho más que yo a este mundo y sus locuras, que tu rabioso corazón me muestre todos tus secretos y que tu efecto dominó derribe, todos mis miedos. Es imposible mi amor que tanta pena y dolor, nos haya sido impuesta, por Dios o por quien sea, hay que darle pelea, eres mi obsesión, una burla del destino te puso en mi camino, cuando no están conmigo ustedes son mi Obsesión".

Y vos la nuestra, Maicol. Gracias por estos veintinco años de ruta.

NOTAS DE HOY: la rolling stone, "TN y la gente", y diario Clarin .

28 de julio de 2010

Testigo

23 de junio 2010

A ellos los separaba un río. Una frontera que la asfixió setecientos días. Fui testigo del pavor de aquel entonces.
¿Intuiría ya que una vez más no la sabrían amar, que la querrían mal, o por lo menos no como sabe sentir un corazón libriano?
Fui testigo de aquel pavor, testigo de los testigos que la ayudaron a nadar.
El ser que más la amó se lo había dicho antes de irse para siempre, "vas a estar muy bien. El laberinto cesará cuando termine el verano. El primer día del otoño vas a ser muy feliz. Espero que a mi lado, acá, unidos para siempre. Y esta vez no en círculo, sino en espiral..."
El se fue tres días antes de que ella llegara...
Con el alma en la mano, y tan sólo dos meses después, en pleno duelo del dolor, logró hacerlo. Por fin se concretó el encuentro. Era 20 de marzo, la noche del 21 un abrazo quitó la asfixia, más tarde la distancia le robaría el aliento. Se entregó sin dudarlo. Después del primer beso no pudo evitarlo, le dijo su primer te amo. Así comenzó el otoño.
Fui testigo de ese amor. Fui testigo de este fin. La oí cuando le decía, vuelvo a amar a alguien que no me ama, me tengo que curar de vos...
Antes de despedirme, le rogué que su lugar no fuese Montevideo. Le supliqué que no repita mi historia. Esa por la que aún no tengo vida, o vivo a medias...
Le pedí que se fuera de Buenos Aires, si así lo necesitaba, pero que apostara a aquel viejo amor, que hoy tal vez estaba resurgiendo.
Él le entregó sus escritos. Vacilando. Temeroso.
Ella continuará ignorando que en esas letras está su nombre.
Los tres amábamos a alguien que no nos ama.

Ignoraba hasta hoy, que apenas nos despedimos, ella le envió esto...

"Espero que tengas el celular apagado y no despertarte. No está bueno no ser prioridad, y peor aún, "nada" en la vida del otro. Leí tu email después de mi llamado, ni afecto se percibe ya...
¿Por qué en mí es tan profundo el sentimiento?, ¿cuándo fue que empezaste a mentir, a fingir... Decime cuándo se terminó el amor, o todo fue mi propia utopía?"


Ella ignoraba también que yo escribiría esta historia que hoy les cuento.

Luciana

26 de julio de 2010

El nene más lindo del mundo...


Desde hace ya cinco añitos...

- ¿Máximo, si yo te digo Montevideo o San Martín, vos que decís?
- ¡Montevideo!
- ¿Vas a venir a visitarme?
- Sip, ¡en barquito!
- Es otro país, pero nos separa sólo un charquito. En 25 minutos llegarías a mi casita en avión, y en una hora y media en barquito.
-¡En barquito!
..."Escuchame, vos ahora vas perdiendo, pero vas a ganar la batalla"...

Estábamos jugando al Bakugan...

20 de julio de 2010

Intercharqueando...

Así fue la primera vez. Inolvidable...


Así fue la segunda. Empezaba el otoño...


Así la tercera.



El cuarto y reciente viaje, que culminó hoy, lo saben de memoria. Ahora llegó el momento de definir.
¿Vuelvo a mi Patagonia, a la de las hadas, a mi Sanmartincito. O bien cruzamos el charco, y empezamos de cero?
Gracias brothercito, no he hecho más que pedirte señales. A vos Clodito. A vos papá...
A vos maestro, a vos Darno...

12 de julio de 2010

Una argentina en Montevideo II


Atrapada por los libros de Mauricio Rosencof, Mario Levrero, Las siete noches de Borges, Que nunca falte. Y sin dejar de respirar el mundo a través de la ventana que mira el Solís. Hoy me encuentran por acá. Los espero...
Por si no se habían dado cuenta Aute y "La belleza" cantaron hasta que España se quedó con la copa ;)
Cerca de las 20 horas será la fiesta de bienvenida a los celestes. Feliz por el balón de oro de Forlan, el único 10 en serio del mundial.
Rodeada de amigos nuevos de todos los países, escribiendo, descubriendo, perdiéndome entre callecitas montevideanas...
Tengo una asignatura pendiente, las flores al maestro, al Darno, a Zitarrosa...

7 de julio de 2010

Una argentina en Montevideo....



Lean esto, por favor.
Realmente lamentable, más de lo mismo, como el contenido de mi post anterior que no deja de ser un descargo a un tipo que jamás admiré y además considero una verguenza nacional. Con noticias como éstas, aumentan las ganas de no volver a cruzar el charquito, y estoy haciendo todo lo posible para que mi presidente sea Pepe y no más K.
Al margen de eso, desde hace diez días mi ventana mira la fachada del Solís y la calle Bacacay, donde la primera noche comimos con Eduardo Galeano.
Como bienvenida a mi paisito anaranjado creo considerarme más que afortunada. Tengo conmigo "Las venas abiertas de América Latina", con un chanchito dibujado por él para que la suerte me acompañe y su tierra pase a ser la mía...
Augurábamos una final "Argentina-Uruguay", aunque agregó que se le rompería el corazón, por la derrota de cualquiera de sus dos paises.
Ver muchos amigos, conocer otros nuevos y tantos. No ha dado el tiempo para repartirme entre tanta cena, tanta propuesta, tanto tanto.
Estuve en el cumpleaños 77 de Mauricio y en su retiro ayer, 6 de julio, donde no vimos ganar a la celeste pero como bien les dijo Pepe "chicos no fueron a la guerra, fueron a jugar, y la guerra ya la ganaron". Y los espera con una super bienvenida el 12 de julio en la Avda. del Libertador.
Tengo dos amigos mexicanos nuevos, uno brasilero, dos chilenos, un argentino, por lo menos ocho uruguayos, y los de hace rato, los que lograron que desde hace dos años mi corazón estuviese parcelado, con un río de por medio.
Me estoy devorando "Que nunca falte" de Mauricio Rosencof y me enamoré por completo de Mario Levrero, sólo conocía su "novela luminosa", y gracias a Tristan Narvaja, vengo encontrando todo lo demás. Hoy salgo a recorrer posibles y futuros departamentos. Está gris, pero hay niveles de grises y el paisito anaranjado brilla aún sin sol. Creo que las tardes grises son sólo mis tardes porteñas.
Extraño un poco la Patagonia, pero ni recuerdo que aún tengo mi trabajo en Buenos Aires o mi casita palermitana. Sí extraño mi trabajo en Rincón de los Andes, que dejé stand by.
Me dolió hoy enterarme de la muerte de la intendenta de Sanmartincito, Luz Sapag.
Me falta ver atardeceres anaranjados, rojos y violetas, y llegar hasta la punta, en el este, y a Cabo Polonio. Aún hay tiempo...
Me falta llevarle un nardo o un geranio al maestro.
Al que desde el exilio dijo "país ya te armarás"...


"Hombre que mira su país desde el Exilio"

País verde y herido
comarquita de veras,
patria pobre
país ronco y vacío
tumba muchacha
sangre sobre sangre.
País lejos y cerca
ocasión del verdugo
los mejores al cepo
país violín en bolsa
o silencio hospital
o pobres artigas.
País estremecido
puño y letra
calabozo y praderas
país ya te armaras
pedazo por pedazo
pueblo mi pueblo,
país que no te tengo,
vida y muerte
cómo te necesito,
país verde y herido
comarquita de veras...

3 de julio de 2010

¡¡¡Vamos Uruguay!!!


Querido Diego, ni la ayuda de Rodrigo te bastó, ¿será por testarudo, por quemado, o porque no jugaron ni Palermo, ni Verón? ¿Por qué no te lo merecías, porque Argentina lo que menos necesita es ganar un mundial, cuando tuvimos una guerra civil en Patagonia que nadie televisó, porque estaban todos gritando gol...
¿Será que cuando Rodrigo fue hasta Cuba a regalarte "la mano de Dios", lo primero que te surgió decir fue, "que ese "negro" se sacara las tejanas para verte a vos"(?)
¿O que Pele el otro día tenía razón?, y no sos ejemplo de nada.
Acordate lo que contestaste anoche cuando te preguntaron por el triunfo de Uruguay...
"¿Están en el mundial?". La puta que te parió...
Seguramente te olvidaste que el Dr. Diego Romero -uruguayo-, te salvó la vida hace algunos años cuando después de algún jarrón de tu amigo Copola quedaste casi muerto en Maldonado. Después, ya trasladado a la Sacre Coeur de Paraguay y Gallo, la pasaste bastante mal. Pero sos como el ave fénix, muerte y resurrección permanente, tremendo escorpiano... Entre Charly y vos nos brindan grandes lecciones de vida, son un ejemplo...
Lástima que la mejor la está dando Gustavo Cerati, por cosas muchos menos malas que las que han hecho nuestros dos ídolos nacionales.
Seba Abreu nos salvó a nosotros, a la Argentina la hubiera salvado Seba Verón...


La mano de Dios

En una villa nació, fue deseo de Dios,
crecer y sobrevivir a la humilde expresión.
Enfrentar la adversidad
con afán de ganarse a cada paso la vida.
En un potrero forjó una zurda inmortal
con experiencia sedienta ambición de llegar.
De cebollita soñaba jugar un Mundial
y consagrarse en Primera,
tal vez jugando pudiera a su familia ayudar...

A poco que debutó
"Maradó, Maradó",
la 12 fue quien coreó
"Maradó, Maradó".
Su sueño tenía una estrella
llena de gol y gambetas...
y todo el pueblo cantó:
"Maradó, Maradó",
nació la mano de Dios,
"Maradó, Maradó".
Sembró alegría en el pueblo,
regó de gloria este suelo...

Carga una cruz en los hombros por ser el mejor,
por no venderse jamás al poder enfrentó.
Curiosa debilidad, si Jesús tropezó,
por qué él no habría de hacerlo.
La fama le presentó una blanca mujer
de misterioso sabor y prohibido placer,
que lo hizo adicto al deseo de usarla otra vez
involucrando su vida.
Y es un partido que un día el Diego está por ganar...

A poco que debutó
"Maradó, Maradó",
la 12 fue quien coreó
"Maradó, Maradó".
Su sueño tenía una estrella
llena de gol y gambetas...
y todo el pueblo cantó:
"Maradó, Maradó",
nació la mano de Dios,
"Maradó, Maradó".
Sembró alegría en el pueblo,
regó de gloria este suelo...

Olé, olé, olé, olé, Diego, Diego


A Dieguito le pueden escribir todos, su sitio oficial por ahora lo permite...

 
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