6 de marzo de 2009

Divagues varios

A veces no hay palabras, y si hay imágenes que no siempre aparecen traducidas en palabras.
Hilaste tan finito.
Cuál será la ruta de regreso?
Cómo se llenan la cantidad de minutos hasta vos?
Cuántos minutos pasaron desde vos ...
Esos doce días son muchísimos.
¿Cómo los hubieses completado antes?
Te gustaba hablar de paréntesis.
Y el síndrome detestor,
y el no y el ya.
Y de varitas mágicas y caminos y la química que no va.
El disfrute en el dolor.
Pero cómo se te ocurrió? Te lo enseñaron.
Y la energía pende desde el encierro,
desde un crack posterior al inicial.
"Quiero, tengo, tenía" fue tu advertencia y sin embargo,
permití tu "fue lindo mientras duró".
Si no me lo creo yo, cómo podría ser?
Por lo menos agregale un signo de pregunta.
Y desde cuando es así?
Desde antes de los festejos,
cuando el sol no iluminó
el entretiempo no calmó
y las promesas no se cumplieron.
Desde que no hay fotos,
desde que no bastó estar comunicados?
Desde que no sólo interpretás como banal la tuya sino la del resto?
Y enamorarte o encontrar una pasión ...
Claro, como tu saxo, tus esculturas, tus tapices, tus cuadros o tu libro ya traducido en tres.

1 comentarios:

Thomas Dylan dijo...

No me parecen divagues...

 
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